Caminaba solo por la calle cuando la noche había bajado y teñido la ciudad de azul. Solo yo, con la soledad y mi sombra, que más que triste estaba perdido. Perdido de tu sed e incapaz de saciarla, ya nada te recuerda, ya nada me imagina. Como perro de calle, que camina distraído sin lugar o algún fijo destino. Con el maletín en la mano y un sombrero antiguo, me preguntaba ¿Donde andarás? seguro en alguna calle paralela a la que yo camino. La noche transformó de golpe a la ciudad de color gris y desato aquel llanto interno como gota de lluvia, mojando así la calle del olvido. ¿Sera casualidad del destino que tu calle se tope nuevamente la mía o seremos dos almas solas caminando a la deriva? Empapado por el llanto y asfixiado de tanta lluvia me recordaba tu aroma y el color de tus ojos por el día. ¿Tendrás alguien que pueda acogerte en brazos y no sangren sus heridas, habrá alguien que te calme y llene de paz antes de hacerte sentir pérdida? ¿Serás feliz en otro o solo taparas el vacío que escondes arrepentida? Ignorante animal sin rumbo fui al no ver lo que mis palabras te decían. Seré feliz o simulare serlo, si sonríes y sobre tu calle solo hay alegrías, aunque a mí solo me quede esta mi camino, mi soledad y mi sombra que delatan la razón de tu partida.

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